Como su propio nombre indica, el autocuidado son básicamente todas aquellas tareas y hábitos que incluyamos en nuestra rutina para dedicarnos a cuidar de nosotros mismos, o mejorar nuestra salud.
Cuando comentamos en consulta la necesidad (sí, necesidad) de incluir espacios de autocuidado en la rutina semanal, muchas veces parece que hablamos de una utopía. Podemos pensar: “¿Cómo? ¿Buscar un momento para mí solo/a”? Esta pregunta suele ir seguida de una gran carcajada.
Parece que hemos interiorizado que el autocuidado es algo opcional, algo que podemos hacer ocasionalmente, en nuestro tiempo libre, si es que sobra tiempo. Nos hemos acostumbrado a funcionar de forma que somos lo último en nuestra lista de prioridades.
Salvo excepciones, la mayoría de las personas no aparece en su propia agenda. Quizá esto suene algo drástico, pero si nos paramos a reflexionar, veremos que día a día tomamos decisiones en las cuales postergamos tareas de autocuidado por falta de tiempo, o por la premura de otros objetivos más urgentes.
- estar siempre alerta
- evitar las provocaciones agresivas
